viernes, 13 de febrero de 2009

Material plástico

Hoy la tertulia ha sido dispersa, pero hemos estado muy a gusto.

Hemos empezado comentando la transcripción del siguiente video, en el que una niña de 12 años dejó callada a la ONU.



También hablamos de ir juntas a ver el próximo estreno de la película A ciegas, basada en el Ensayo sobre la ceguera de José Saramago, que será el próximo 6 de marzo. Aquí os dejamos el trailer:



Respecto al libro, comentamos cómo Cortázar habla de oir con todos los sentidos en Instrucciones para cantar, recurso literario que Consol y Patri nos explicaron que se llama sinestesia.

Nos gustaron fragmentos de Trabajos de oficina: A mitad de un verso que nacía tan contento, el pobre, la oigo que inicia su terrible chillido de censura, y entonces mi lápiz vuelve al galope de las palabras vedadas, las tacha presuroso, ordena el desorden, fija, limpia y da esplendor, y lo que queda está probablemente muy bien, pero esta tristeza, este gusto a traición en la lengua, esta cara de jefe con su secretaria. Y también de Vietato introdurre biciclette: [...], tablas de la ley inexorable que aplastan la sencilla espontaneidad [...]. Este capítulo, junto al de Maravillosas ocupaciones, me parecen especialmente subversivos, es como deshacer el mundo desde el absurdo. Otra impresión personal es que en esta última lectura he sentido la necesidad de encontrarle un sentido concreto a los textos, pero a la vez pienso que no es necesario, que lo realmente importante es disfrutar las sensaciones que produce su lectura.

En fín, dejo de hablar desde mí y le paso el turno a Consol. (Moltes gràcies!)

Ah, para el próximo día quedamos en leer hasta Las líneas de la mano [inclusive] (pág. 104)

Ayer en la tertulia a partir de uno de los fragmentos seleccionados por Ismael y la interpretación de Jose nos fuimos por ahí y aparecieron personajes, emociones…ligados a transgresiones.Y también surgieron otros personajes reales y queridos en la vida de Cortazar que aparecen en su literatura.


Como quedamos os paso algunos de los textos que estuvimos comentando,

Aquí teneis unos pocos poemas de varios poemarios de Cristina Peri Rossi:

Tres poemas de Estado de Exilio (1073-2003)

CERCANÍAS

No necesito ir muy lejos

para soñar

Un tren de cercanías me basta

Unas vías herrumbrosas que corren

al borde del mar

y ya me siento en otro mundo

Mi ignorancia de la nomenclatura

me permite bautizar con otros nombres

Mi ajenidad

-soy la extranjera, la de paso-

es la ciudadanía universal de los sueños

V

Escribo porque olvido

y alguien lee porque no evoca de manera

suficiente.

Cuando te inclinas

arqueada como un puente

agazapada como una gata

Yo siento que la civilización occidental

se precipita

de Europa después de la lluvia (1987)

BERLÍN,1980

I

Cuando en las ciudades desconocidas llueve

el agua que cae me cuenta las cosas que no sé.

II

No está al borde del mar

sin embargo

todos nos sentimos pasajeros de un barco

la nave de los locos, quizás.

Poemas de Cortazar de Sobre el crepúsculo (1985)

EL FUTURO

Y sé muy bien que no estarás.

no estarás en la calle, en el murmullo que brota de noche

de los postes de alumbrado, ni en el gesto

de elegir el menú, ni en la sonrisa

que alivia los completos en los subtes,

ni en los libros prestados ni en el hasta mañana.

No estarás en mis sueños,

en el destino original de mis palabras,

ni en una cifra telefónica estarás

o en el color de un par de guantes o una blusa.

Me enojaré, amor mío, sin que sea por ti,

y compraré bombones pero no para ti,

me pararé en la esquina a la que no vendrás,

y diré las palabras que se dicen

y comeré las cosas que se comen

y soñaré los sueños que se sueñan

y sé muy bien que no estarás,

ni aquí adentro, la cárcel donde aún te retengo,

ni allí fuera,este río de calles y de puentes.

No estarás para nada, no serás ni recuerdo,

y cuando piense en ti pensaré un pensamiento

que oscuramente trata de acordarse de ti.

EL SIMULACRO

Cada vez que te encuentro en el recuerdo

y canta en plena noche el gallo grana,

una sed de combate y de campana

me lanza al sacrificio en que te pierdo.

Quién sabe dónde estás, ya ni me acuerdo

si eran tus ojos de oro o de avellana.

pero mi sangre es esa luz que mana

y en la dulce manzana otra vez muerdo.

¡Oh balbuceo en la tiniebla, duelo

de musgo y de leopardo y de gemido,

desesperada imitación de cielo!

Luego es ceniza y sórdida alborada,

el derrotado sueño, el pozo herido

de una sola cabeza en una almohada.

Poemas de Cortazar de Ars Amandi de Otros cinco poemas para Cris

3.

A veces creo que podríamos

conciliar los contrarios

hallar la centritud inmóvil de la rueda

salir de lo binario

ser el vertiginoso espejo que concentra

en un vértice último

esta ceremoniosa danza que dedico a tu presente ausencia

Recuerdo a Saint-Exupéry:”El amoe

no es mirar lo que se ama

sino mirar los dos en una misma dirección-“

Pero él no sospecho que tantas veces

los dos miramos fascinados a una misma mujer

y que la espléndida, feliz definición

se viene al suelo como un gris pelele.

4.

Creo que no te quiero,

que solamente quiero la imposibilidad

tan obvia de quererte

como la mano izquierda

enamorada de ese guante

que vive en la derecha.

5.

Ratoncito, pelusa, medialuna,

calidoscopio, barco en la botella,

musgo, campana, diáspora,

palingenesia,, helecho,

eso y el dulce de zapallo,

el bandoneón de Troilo y dos o tres

zonas de piel en donde

hacer nido el alción.

son las palabras que contienen

tu cruel definición inalcanzable,

son las cosas que guardan las sustancias

de que está hecha para que alguien

beba y posea y arda convencida

de conocerte entera,

de que sólo eres Cris.

Y aquí teneis un fragmento de Los autonautas de la cosmopista (1983) que protagonizó Cortazar con Carol Dunlop ( la Osita, no el sapito).


“Vistas desde la altura de la infancia ( o al menos vueltas a ver en el recuerdo de esa altura) en la que jugar es una obligación, las reglas que todo lo determinan parecían existir desde tiempos inmemoriales, y si uno se aventuraba a hacer notar que alguien había tomado a su cargo el inventarlas…¡atención, niño subversivo! Entrar en el juego- cuando no se trataba de juegos de fantasía, yo seré el rey y tú el indio, pues ahí sí las “reglas” fluctuaban al ritmo de la imaginación, pero sólo las amistades muy sólidas sobrevivirán a ellas-, era quizá el aprendizaje menos doloroso de esa pérdida de libertad que asociamos (¿inútilmente?) al hecho de crecer, de “vivir en sociedad” donde las reglas son menos arbitrarias, por lo menos en gran parte ( barrera protectora de lo cotidiano,¿quién ha decidido que todo tiene límites?), que las de la rayuela (¿no se podría jugarla en redondo, incorporarla a los árboles, a los rascacielos, o ampliar los límites del dibujo cuando el tejo cae a un costado?).

Reglas inamovibles y nadie sabía por qué. Había que buscar circunstancias realmente excepcionales ( o jugar solo) para poder modificarlas; jugar a la rayuela en la pendiente de una colina, por ejemplo, permitía al menos agregar reglas inventadas- si la piedra rueda a la derecha, la vuelta de menos, si a la izquierda, se puede saltar más allá, y si una pequeña avalancha se lleva todo, el primero que llega a casa gana-, y cambiar el mundo.

Una manera de obligar a hacer trampas, quizá, que era la única puertecita de los juegos. Pero los juegos de la transgresión misma, ésos se juegan solitariamente)”.

¿Os ha gustado?, pues hay un montón de páginas por descubrir.


Un abrazo. Consol.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ya que estamos para poemas, les dejo uno en que Cortázar le invita a Alejandra Pizarnik para que juegue con él, como nos invita en su libro... Les dejo este, porque ella es mi poeta preferida. Beijo bem grande da Flavia!

AQUÍ ALEJANDRA

Bicho aquí,
aquí contra esto,
pegada a las palabras
pegada te reclamo.

Ya es la noche, vení,
no hay nadie en casa

salvo que ya están todas
como vos, como ves,
intercesoras,

llueve en la rue de l'Eperon
y Janis Joplin.

Alejandra, mi bicho,
vení a estas líneas, a este papel de arroz
dale abad a la zorra,
a este fieltro que juega con tu pelo
(Amabas, esas cosas nimias
aboli bibelot d'inanité sonore

Venga, las gomas y los sobres
Venga, una papelería de juguete
Venga, el estuche de lápices
Venga, los cuadernos rayados)

Vení, quedate.
tomá este trago, llueve,
te mojarás en la rue Dauphine,
no hay nadie en los cafés repletos,
no te miento, no hay nadie.

Ya sé, es difícil,
es tan difícil encontrarse

(...)
y no te gusta verme en lo que es mío,
en mi ropa en mis libros
y no te gusta esta predilección
por Gerry Mulligan,

quisieras insultarme sin que duela
decir cómo estás vivo, cómo
se puede estar cuando no hay nada
más que la niebla de los cigarrillos,
como vivís, de qué manera
abrís los ojos cada día

No puede ser, decís, no puede ser.

Bicho, de acuerdo,
vaya si sé pero es así, Alejandra,
acurrucate aquí, bebé conmigo,
mirá, las he llamado,
vendrán seguro las intercesoras,
el party para vos, la fiesta entera,

(...)


burbujas deslizándose desnudas
frotándose a la luz, Remedios Varo
con un reloj de arena donde se agita un láser
y la chica uruguaya que fue buena con vos
sin que jamás supieras
su verdadero nombre,

(...)
No te vayas, ausente, no te vayas,
jugaremos, verás, ya están llegando
con Ezra Pound y marihuana
con los sobres de sopa y un pescado
que sobrenadará olvidado, eso es seguro,
en un palangana con esponjas
(...)
¿Ves bicho? Así. Tan bien y ya. El scotch,
Max Roach, Silvina Ocampo,
alguien en la cocina hace café

(...)
No pienses más en las ventanas
el detráses masel afuera

Llueve en Rangoon--

Llueve en Rangoon--Y qué.

Aquí los juegos. El murmullo

(...)
Aquí, bichito. Quieta. No hay ventanas ni afuera
y no llueve en Rangoon. Aquí los juegos.

Anónimo dijo...

Sobre Cuento sin moraleja

La verdad es que me encantó porque toca en el tema de que las palabras siguen para más allá de nosotros, tanto a lo que se refiere a la línea del tiempo, como a lo que que concierne a la constitución de los sentidos, al hecho que decimos más y menos de lo que queríamos decir, ya que el sentido no es lo que nos gustaría que fuera, sino lo que se construye entre los interlocutores.

Por otra parte, toca el tema de la cosificación del mundo lingüístico con fines económicos. De hecho, poetas, periodistas y profesores venden palabras. Sin embargo, nunca me había fijado en el hecho de que nadie puede comprárselas. Por cierto, si me pongo en contra a la educación privada es porque me parece que el aprendizaje (o el conocimiento, pero las dos están terribles) involucra una especie de muerte. Cuando alguien aprende algo, es expulso de algún paraíso; por lo tanto, deja de ser el alguien que era y tiene que tratar de inventarse una nueva persona. Por eso, muchas veces nos rehusamos a aprender ciertas cosas, ya que nos parece amenazador a nuestra identidad.

No obstante, cuando se paga por cierto conocimiento, es como si prescindiera de la muerte para conseguirlo, es como si lo hubiera comprado con dinero, lo que me parece una farsa. De alguna manera, este mecanismo que se da en el ámbito individual acaba por desembocar en algo más general, un proceso educativo descafeinado (a lo mejor sin alcohol), que se presenta como light al estado de cosas en que vivimos, ya que la gente paga lo que recibe con dinero, no con comprometimiento (de alguna manera el dinero les produce la ilusión de quitarles una deuda que está en el cuerpo, no en el bolsillo).

A lo mejor he flipado en arreglarle una moraleja a un cuento que se proponía no tenerla. No me parecen muy bien estas palabras, pero como ya están escritas, las cuelgo para que tiren las piedras que les parezcan necesarias.

Un montón de besos, Flavia