viernes, 8 de mayo de 2009

Cambio de libro

Buenas a todas,

Hoy hemos vuelto a ser poca gente en la tertulia...Guillermina, Vicent, Roberto, Patri y yo. Xelo nos ha llamado para decirnos que el libro que ya estaba encargado en Babel finalmente no está disponible, así que los allí presentes hemos decidido que la próxima lectura será la obra teatral de Samuel Beckett, Esperando a Godot.

El viernes próximo haremos entrega de los ejemplares junto con una contextualización de la obra y del autor, y para la que quiera descargarlo que pinche AQUÍ.

Abrazos!

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Saravá Señores Slow Motion!!!

Alaaaa, esto sí es un blog fantasma... Nadie viene a los viernes por la tarde, ninguna letra vibra y nunca se discute nada. Así me dejan solamente con la añoranza de estar ahí y abrazar y narrar y tomarme café y perderme la hora y reír y no importarme...

Como hoy es fiesta por aquí, mientras me tomo café en el desayuno, narro algo de Flavia en Brasil. Bueno, hace como 75 días la última vez que estuve en la tertulia (recuerdo que ya estaban discutiendo el próximo libro a ser leído, eso va lento...) Cuatro días después estaba trabajando a toda marcha en el interior del Mato Grosso bajo un sol y en medio a un matorral algo inhóspito que sólo debe existir en este punto del globo terrestre. Como lo que no faltan en esta parte del mundo son bichos voladores, uno de ellos me picó y me transmitió una enfermedad llamada dengue. Total que me quedé casi dos semanas en la cama, con la sensación de que me habían quitado el alma del cuerpo, con un dolor generalizado, fiebre de casi 40 grados y algo en la piel semejante a un sarampión.

Pero esto ya se fue hace más de un mes... Me sirvió para que me enamorara aún más de Clarice Lispector (vale la pena leerla por el precio que sea, mira que les digo eso desde mi condición tercermundista... Vaya, qué europeos tacaños, con una de las monedas más fuertes del mundo y reclamando del precio de Lispector... Qué les pidan plata al partido popular, a la reina, al rector! Alguién la tendrá. Que Vicent elabore un proyecto como parte de su trabajo de doctorado, que consiga los libros para todos y luego los done a la biblioteca de la UJI, jajaja, Vicent se cabreará... Sí Vicent, que la reina debe de estar contenta con lo de Barça, argumenta y dile que no sólo de fútbol el “hombre vivirá, sino de toda palabra”)...

Estos días en la cama también me sirvieron para que me convencieran que algo me iba mal (en este momento lo que me iba peor era justamente esta idea, pero no lo sospechaba...). Como odio la yoga y la terapia, fui a un médico para decirle que me molestan mi ausencia de reglas en el vivir, mi falta de ritmo y horarios, que me llena de angustia el no adaptarme a la agenda de las personas que me circundan, que me gustaría que la tranquilidad y la constancia tomaran parte de mi sistema operacional. Total que me recetó unas medicinas que me convirtieron rápidamente en una remolacha: una paz sin precedentes me invadió, me enamoré de Morfeo de tal modo que solo pensaba en volver a mi habitación, tenía sueño, tenía montones de sueños; el mundo se acabando y Flavia entre bostezando y carcajando.

Claro, esta tranquilidad me dio miedo, sobretodo porque me la había comprado en forma de pastillas. Llegué a la conclusión que aquella no era Flavia; es que debe existir una esencia mía, donde se condensan los defectos que me forman... Pero ahora, a veces me dicen: “Creo que hoy deberías tragarte por lo menos la mitad de la píldora de la felicidad.”

La verdad es que me gustaría que mi cuchillo fuera menos afilado, pero debe de existir otra manera para que una lo desafile sin que necesite marearse... Si vis pacem, para bellum...

Ojalá eso de “Esperando a Godot” nos toque. La verdad es que recelo no saber esperar a nadie... De todas maneras, espero (y esto me encantaría) recibir noticias vuestras.

Ah, como me ilusionaría (y a lo mejor me tranquilizaría) estar allí el viernes por la tarde...

Les echo de menos a raudales, con toda mi falta de paz. Un abrazo más inmenso y poderoso que el oceáno que nos separa, con todo cariño del mundo!

Anónimo dijo...

Flavia!!!!!!!

Tou querendo Brasil sem conhecé-lo, só de conhecer a vocês...
jajaja..acho exquisito que não gostes da tua falta de ritmos, horarios, regras...eu gostaria as veces poder esquecer a rigidez da minha vida e conseguir viver e sentir no momento que estou vivendo.
Não tenho muitas mais palavras. Só um beijo xi coração linda.

mariola

Anónimo dijo...

Está bien encontrar a Mariola después de cabrearme con el blog :)

Ah, é que todo mundo vive a vida, fico dançando sozinha esta tal de dança onde se vive o momento. O ruim é que dançar sozinha não é uma escolha, é o único jeito que sei dançar; não tenho laço, só vou deixando um rastro. Vou vivendo um momento depois do outro, dançando uma música depois da outra, enquanto ta todo mundo ensaiando alguma coreografia...

Fico sempre de pé na dança da cadeira porque acho que vou me entediar de ficar sentada; ou dançando com a vassoura que pelo menos não vai ficar pisando ou pegando no meu pé...

Ah, sei lá... Nunca sei em lugar nenhum...

Um baita beijo estalado na bochecha!!!

Anónimo dijo...

Ei Mariola, acabei de achar isso e vim deixar pra você! (na frente do computador eu acho várias coisas, menos o fim do artigo que preciso escrever :(

Um escândalo
que vai escandindo
sua própria estranhura

Um excesso
desejante de recesso
Decerto estrondo que ecoa
dissonante, carente de estrutura
Desatino e discrepância que destoa

Uma estrangeira
uma escrita escrava:
grito, esgrima, agrura
Vou sem eira nem beira
Sou principiar e ribanceira