Este viernes empezamos navegando por pequeños ríos que nos llevaron a desembocar en un mar de reflexiones compartidas.
Poco a poco fuimos llegando a la tertulia y finalmente nos encontramos Guillermina, Vicent, Joan Llidó, Mariola, Xelo, Patri, Jose, Consol (y su hija), Ismael y J.Luis.
Crisis económicas ~ guerras actuales, de moda, y las ya olvidadas pero existentes ~ negocios de armamento, petróleo y drogas ~ poder de las multinacionales ~ manipulaciones internacionales...
Y Joan Llidó nos lanzó un interrogante: ¿Cómo nos situamos como personas individuales ante esta situación mundial?
J.Luis fue el primero en responder: "Impotencia". Y continuamos los demás compartiendo sentimientos de rabia, immobilización, tendencia a la comodidad...
Algunos apelaban a la necesidad de crear "esperanza", de pensar que cada uno podemos crear nuestro pequeño "oasis" allá donde estemos, sin intención de cambiar el mundo.
Surgió también el interrogante sobre si hay un Dios que permita que ocurra esto o si por ejemplo el mundo es que no puede ser de otra forma (Xelo). "Les coses canvien si les fem canviar" (Joan). "Però les superpotències tenen tant de poder que no podem fer res" (Vicent). "Poden manipular-te físicament, però els teus sentiments no te'ls poden canviar" (Joan i Xelo). "L'únic que puc fer davant d'un conflicte internacional és informar-me i compartir-lo. Deixar de ser ignorant" (J.Luis).
El debate continuó...tipos de respuesta social: ¿lucha armada, atentados?/¿denuncias políticas sobre tu entorno inmediato?
Interrogamos también la "solidaridad". ¿Por qué la necesidad de irte a otro país a ayudar cuando tienes tantas cosas por las que luchar al lado de casa? Apareció para el caso la palabra "solidario turista".
Y seguía la pregunta..."què fem amb tot açó?". "No hay recetas...no". Pero creemos en la necesidad de continuar fomentando espacios como este donde se pueda reflexionar juntos y hablar abiertamente.
Y Guillermina nos recordó que Colometa estaba a nuestra espera...
J.Luis remarcó dos cosas importantes para él que habían sucedido en estos capítulos: el hecho de que Colometa empezara a trabajar y la muerte de la madre de Quimet. Para él la búsqueda de trabajo de la mujer caracteriza un tiempo de crisis económica en aquella época. Y por ejemplo las características de la casa donde va a trabajar le recuerdan a ciertas costumbres catalanas, y a una cosa más concreta como es la concienciación sobre el uso del agua (a la hora de ducharse por ejemplo).
Vicent piensa que el personaje de Colometa se va perfilando poco a poco. Y Xelo añade que se ve que ella va madurando en las reflexiones que hace. Le ha sorprendido por cierto que la protagonista se fuera a trabajar dejándose a los niños en casa solos.
Las palomas... Vicent no consigue encontrarle el simbolismo. "La dominació del marit!" (Joan). "Amb ella no conta per a res" (Xelo). "Però este home vol a esta dona?" (Joan)
Consol: NO!! Aquest home és un maltractador!!! Fins li canvia el nom i tot.
Añade también Consol que piensa que Colometa tiene una doble vida, y que por eso muchas veces se queda ensimismada nos sorprende con minuciosas descripciones de lo que percibe por medio del olfato, la vista, el tacto... sobre pequeñas cosas. Colometa se relaciona con el mundo por medio de los sentidos, pues no tiene otra forma de relacionarse.
Volvemos a hablar de la submisión de la mujer, pensando que hoy en día aún nos encontramos con situaciones así. Consol lo llama "salt involutiu". Y Xelo se hace cruces al ver que a día de hoy se habla de "novios" a lo que hace años llamaban "amigos" sin más. Y añade que es normal que las parejas se agobien y se cansen y acaben la relación, ya que desde muy pronto convierten la relación en una rutina, apegados a casa.
Para la próxima tertulia hemos quedado en leer hasta el capítulo XXX (página 198).
Beijinhos!!
Poco a poco fuimos llegando a la tertulia y finalmente nos encontramos Guillermina, Vicent, Joan Llidó, Mariola, Xelo, Patri, Jose, Consol (y su hija), Ismael y J.Luis.
Crisis económicas ~ guerras actuales, de moda, y las ya olvidadas pero existentes ~ negocios de armamento, petróleo y drogas ~ poder de las multinacionales ~ manipulaciones internacionales...
Y Joan Llidó nos lanzó un interrogante: ¿Cómo nos situamos como personas individuales ante esta situación mundial?
J.Luis fue el primero en responder: "Impotencia". Y continuamos los demás compartiendo sentimientos de rabia, immobilización, tendencia a la comodidad...
Algunos apelaban a la necesidad de crear "esperanza", de pensar que cada uno podemos crear nuestro pequeño "oasis" allá donde estemos, sin intención de cambiar el mundo.
Surgió también el interrogante sobre si hay un Dios que permita que ocurra esto o si por ejemplo el mundo es que no puede ser de otra forma (Xelo). "Les coses canvien si les fem canviar" (Joan). "Però les superpotències tenen tant de poder que no podem fer res" (Vicent). "Poden manipular-te físicament, però els teus sentiments no te'ls poden canviar" (Joan i Xelo). "L'únic que puc fer davant d'un conflicte internacional és informar-me i compartir-lo. Deixar de ser ignorant" (J.Luis).
El debate continuó...tipos de respuesta social: ¿lucha armada, atentados?/¿denuncias políticas sobre tu entorno inmediato?
Interrogamos también la "solidaridad". ¿Por qué la necesidad de irte a otro país a ayudar cuando tienes tantas cosas por las que luchar al lado de casa? Apareció para el caso la palabra "solidario turista".
Y seguía la pregunta..."què fem amb tot açó?". "No hay recetas...no". Pero creemos en la necesidad de continuar fomentando espacios como este donde se pueda reflexionar juntos y hablar abiertamente.
Y Guillermina nos recordó que Colometa estaba a nuestra espera...
J.Luis remarcó dos cosas importantes para él que habían sucedido en estos capítulos: el hecho de que Colometa empezara a trabajar y la muerte de la madre de Quimet. Para él la búsqueda de trabajo de la mujer caracteriza un tiempo de crisis económica en aquella época. Y por ejemplo las características de la casa donde va a trabajar le recuerdan a ciertas costumbres catalanas, y a una cosa más concreta como es la concienciación sobre el uso del agua (a la hora de ducharse por ejemplo).
Vicent piensa que el personaje de Colometa se va perfilando poco a poco. Y Xelo añade que se ve que ella va madurando en las reflexiones que hace. Le ha sorprendido por cierto que la protagonista se fuera a trabajar dejándose a los niños en casa solos.
Las palomas... Vicent no consigue encontrarle el simbolismo. "La dominació del marit!" (Joan). "Amb ella no conta per a res" (Xelo). "Però este home vol a esta dona?" (Joan)
Consol: NO!! Aquest home és un maltractador!!! Fins li canvia el nom i tot.
Añade también Consol que piensa que Colometa tiene una doble vida, y que por eso muchas veces se queda ensimismada nos sorprende con minuciosas descripciones de lo que percibe por medio del olfato, la vista, el tacto... sobre pequeñas cosas. Colometa se relaciona con el mundo por medio de los sentidos, pues no tiene otra forma de relacionarse.
Volvemos a hablar de la submisión de la mujer, pensando que hoy en día aún nos encontramos con situaciones así. Consol lo llama "salt involutiu". Y Xelo se hace cruces al ver que a día de hoy se habla de "novios" a lo que hace años llamaban "amigos" sin más. Y añade que es normal que las parejas se agobien y se cansen y acaben la relación, ya que desde muy pronto convierten la relación en una rutina, apegados a casa.
Para la próxima tertulia hemos quedado en leer hasta el capítulo XXX (página 198).
Beijinhos!!

6 comentarios:
Parece que la ultima tertulia era muy interesante….malditos mares de reflexiones!!!!queda claro que cuando lo leì me puse a pensar mucho, que son unas preguntas que salen muchas veces y que las respuestas, personales, compartidas o lo que es cambian con el tiempo( el nuestro tiempo existencial).lo que pensaba hace tiempo no vale mas, son cosas que se van desarollando, y cada uno elige como ponerse enfrente del mundo, de la realidad y del/los alrededores en los cuales se encuentra.yo pienso que todos podemos cambiar unas cosas, y que cada cosa que cambia puede cambiar unas cosas mas,si esperamos callados, ciegos y immobiles la “revolucion”la “utopia” el maravilloso paìs de las maravillas,no vamos a verlo jamàs.no es lo de crear oasis, yo les entiendo màs como posibilidades, ventanas abiertas hacia also diferente.asì que todos tenemos que tener los ojos bien abiertos, el miedo de hablar lejos de nostros y la mente libre y indipendente.asì que por lo menos no nos jodan.no?
Es facil escribirlo, la verdad es que muchas veces nos gustarìa ver unos cambios mas, mas grandes tambièn.muchas veces estoy mal cuando leo o escucho sobre algunas cosas, y me quedo con una sensaccion de impotencìa y de rabia.pero hay veces cuando haces o participas en algo, puede ser simplemente un encuentro con alguien, una tertulia, que sé yo, y me parece como si de verdad hay unas posibilidades de cambio.y puedo verlas.
Bueno, ahora voy a decir algo del libro.
Colometa por fin empieza a decir NO.se siente como si nadie podrìa entenderla, que quimet en vez de aydar a los demàs podrìa ayudar a ella…es mateu que despierta colometa.son sus ojos azules y su atencion,sus lagrimas y “se ne andò in punta di piedi per non svegliare i bambini.soy muy feliz para ella, “pensavo a cose che mi sembrava di capire ma che non riuscivo a capire….o imparavo cose che cominiciavo appena a sapere”.
Colometa cambia mucho.quimet la maltrata y ella empieza a matar las palomas.son paginas muy fuertes, que me dejaron impresionada,me dio la impresion de un ritual, de un acto purificator, ella elige, y elige sobre vida y muerte, y es como si matarìa la vida de quimet( lo mas importante para èl, las palomas)como èl le quitò su vida,lo leì asì.
Y le va todo mal. Perde el trabajo, se queda sola, cansada y con muchos pensamientos en la cabeza( es lo que pasa muchas veces, cuando gira mal gira todo mal….o casi todo….),la veo muy confusa, pero al mismo tiempo ella es un punto gravitacional, las visitas de cintet y de julieta y como la dejan.especialmente la visita y la charla con julieta, la chica con la que de iba a bailar antes de encontrar quimet, y julieta le habla de amor, de emociones, y creo que natalia se sienta muy triste, ella nunca viviò emociones asì,y tiene como la seguridad que nunca va a vivirlas.ella dice” per me era tutto finito e mi aspettavano solo tristezza e grattacapi”.la cosa es muy triste.natalia es triste y creo que le gustaria llorar.y que hace? Deja el sueno y empieza a pensar en el trabajo,pero la verdad me gusta como lo hace”e invece di pensare al giardino e all’edera e alle strisce di luna( y ya pensandolo tan fuerte y en forma casi plastica no va a dejar el penseiro),mi misi a pensare al municipio e BUONA NOTTE”.lo termina con buonanotte,es decir que va a llegar el dia,no?la dejamos asì, colometa, la siento mas cerca ahora,que bien!!!
Ya sabeis el titulo del libro que vamos a leer despues la rododera?asì lo encuentro en castellano.
Muchos besos a tots,karen
"Comprendió que el empeño de modelar la materia incoherente y vertiginosa de que se componen los sueños es el más arduo que puede acometer un varón, aunque penetre todos los enigmas del orden superior y del inferior: mucho más arduo que tejer una cuerda de arena o que amonedar el viento sin cara."
Vaya... Natalia en este trozo de libro se enseña como un ser extremamente sensible. Es como si hubiera aprendido a hablar... O a hablar “no”, como dijo Karen... O entonces a sentir, o aún a hablar de sus sentimientos... Tengo la impresión que aquí todo ocurre a la vez: la palabra, el querer y el poder le pillan, le poseen y operan el parto de la protagonista. Esta “lluvia que resbala sin poder entrar dentro” con que se encierra el capítulo 24, y que ya en el capítulo siguiente les golpea a los críos y a la propia Natalia me ha torcido algo en garganta y me ha arrinconado los rencores que traía hacia Colometa. La verdad es que es Colometa quien les pega a los crío, pero al fin y al cabo es como si hubiera pegado a sí misma. El llanto les hidrata a todos, hace con que pierdan algo de presión interna, subrayando las incoherencias, haciendo con que éstas salten a la vista. Por ende, les alienta los ánimos y les proporciona un cachito más cohesión, reforzándoles los lazos que me parecían algo rasos.
Además del agua entrar a toda carrera en la casa, también “el cielo tirante y de color de fresa” le trastorna el ambi[val]ente que le conforma a Colometa, calentándole la sangre y el palomar, el sentir y el pensar: “Este pensamiento se me quedó dentro de la cabeza como una brasa (…) Sentía la brasa dentro del cerebro encendida y roja (…) La buhardilla del terrado abrasaba como un horno (…) y con la fiebre de las palomas y el olor de la fiebre, era un infierno” Qué fuerte la profusión de sensaciones... Ostras... a lo mejor cada una se acuerde del infierno con el cual debe afrontarse luego de frotarse la cara con agua y un consejo ensimismado que dice “aguanta” en el espejo; cuando una debe dejar el sueño de la ca[l]ma y lanzarse a la calle que nunca se calla y nos exige respuestas rápidas, rutinarias, reificantes. Y me acuerdo de mí misma cuando me parezco a una dinamita por mucho pensar, y me parece que el pensar pertenezca al mismo campo semántico de explotar; y esto de pensar es una pedrera que no perdona a nadie y nunca nos deja en paz. El pensar debe de ser la guerra civil en el ser. No sé si estoy conforme con esto de que pensar sea un infierno; pero seguro que es algo que nos expulsa de la inocencia de los paraísos. Pero la paradoja es que sea justamente el pensar que se encargue de construir otros puentes y políticas; acosándonos sí, pero hacia a otras personas y porosidades, promoviendo otros encuentros, inventándonos otros engendros que también nos regalan y riegan diferentes raíces.
Tengo ganas de decir que el pensar sea la parte jodida del soñar, del querer... Pero es que me parece mejor explotarse por tanto pensar que saber que mientras me habilito en cierto hedonismo que me conforta y me calma, inevitablemente hay alguien pensando por mí. Si nos negamos a pensar por nosotros mismos, irremediablemente nos van pensar de alguna forma (y muchas veces no es la forma que nos gustaría que nos pensáramos). Y esto me parece infinitamente más jodido que joderse por mucho pensar.
Aunque la actuación de Colometa en su versión “serial killer” incluso me cause cierto asco, no me sabe tooooooootalmente mal esta sucesión de escenas que incluso le atarantaría a Tarantino. Es que creo que no podemos todo el tiempo tragarnos la agresividad que nos atrapa y nos destroza por dentro. Le interpreto a esta “Colometa con escopeta” como un razonamiento de kamikase que ma[ltra]ta a las pulsiones, al pasado y a los parientes que le prohíben, que le paralizan, que le ponen empalagosa por lo muy pasiva que es. Es una lo[gi]ca que apalea lo que desea y detona lo que desdeña. Es un pensar peligroso, porque puede estancar debido a su egoísmo y estrechez. Pero es un pe[n]sar que puede emancipar. La putada es que me parece que emanciparse nunca sea absoluto, ya que es siempre con relación a algo...
A ver... Estoy de acuerdo con Mateo cuando dijo que es mejor morirse que vivir encarcelado como vivían las palomas. Además creo que sean los re[s]tos de la agresividad colometiana lo que va a acudirle en el cuidado de las semillas sanas que tratará de sembrar a partir de entonces. También creo que hemos que poner un candado en algunos cajones ya herrumbrados para que otros se abran a lo grande, nos tracen, nos tienten y nos integren con sus hebras. Esto sería una forma de fagocitar al pasado para que me ahonde con afinco en el presente, a lo que una siente en el aquí, en el ahora. El cerrar un cajón, el abandonar un caleidoscopio, un querer, toma parte del pensar. Prohibir un partido, una palabra, una puerta, una poesía, una persona, un placer, es la parte jodida del querer. Pero si quiero usar la palabra querer, no puedo, a la vez, usar la palabra meter. Y esto es lo que no consigo meterme en la cabeza. A lo mejor por ello también se cabree Colometa. Abandonar lo que ya hemos hecho es la parte punzante de los nuevos proyectos. La muerte es la parte putrefacta, pero creo que inevitable de la propia vida.
Empiezo a devanear que el pensar, como nos diseña Colometa, tenga que ver con el matar y con el morir. Y el querer de Natalia que le embala a pensar, tenga que ver con el vivir y hacer vivir. A ver si me explico... El querer tiene que ver con “el viaje a la semilla”, con las ganas de salir de la línea del tiempo. Tiene que ver con otras dimensiones de una misma que nunca llegan a transcender, con lo profundo que conseguimos anclar raíces en este mundo. Es una interrogante individual, y tiene un sabor subjetivo, singular en cada ser humano. El pensar es la parte pesada (pero tal vez la más importante) del querer; tiene que ver con la posibilidad de que continuemos sembrando nuestras sensaciones y sentimientos en este mundo. Ya es la racionalización del sueño, un paso hacia un querer que sea concreto, que sea de encuentros: el materializar un querer es siempre una cuestión colectiva. En el pensar, aparece una primera persona del plural, un nosotros, como dijo Mateo, “hay otra cosa más importante, porque es una cosa de todos, y si perdemos nos borrarán del mapa”.
Creo que el querer, diferentemente del pensar, no posee esta necesidad, o esta consciencia de necesidad de conservación. O entonces de acercamiento a la alteridad que anhelamos. El querer es un gusto sin estrategias. Es la eterna inocencia, y, justo por ello, no nos sabe mal si está aliñado con algo de incoherencia. El pensar tendría que ver con la coherencia, con la posibilidad de la permanencia de este querer que somos en el mundo... El querer debe ser lo que nos caracteriza como humanos; el pensar debe ser lo que nos salva y nos conserva como seres humanos, aunque sea por la muerte de alguna cosa. Para que exista vida, es necesario la muerte, aunque sea simbólica. Y ya está.
Y el “ya está” debe de ser una manta con la cual cubrimos el sitio donde nos falta el coraje para que sigamos la construcción de algo que realmente sea importante... Como termina Colometa el último capítulo que nos toca: “Y en vez de pensar en el jardín, y en las hiedras y en las rayas de la luna, me puse a pensar en el Ayuntamiento y ya está.” Es que, en mi caso, resulta que las palabras ya no consiguen hacer compañía al vértigo del pensamiento. Agotadas, estamos como jugando en un choquetín entre la garganta y las yemas de los dedos que golpean las teclas, porque también preferimos el placer del ahora al pensamiento que nos angosta. Pero, les prometo un contraataque, jajajaja. Siempre vuelve el imposible mantra que quiere pillarle al cohete del pensamiento con este colectivo de palabras cojas... Además, de qué me sirve ser ser humano si no tengo el coraje suficiente para soñarme y hacerme y compreenderme como ser humano?
Jolines... me sorprendo con lo contr/adictorio que sale de mí... Les parece que me puse bonita posando de caz[tr]adora del sentido de la vida? Y por qué una que cree que no cree que la vida posea algún sentido dedique tanto tiempo en la construcción de hipótesis sobre una multitud de sentidos? Ya no me falta más nada... mmm, a lo mejor me falte mucho... Voy a aparcar por aquí, porque soy una de estas tantas que piensan que nada está tan podrido que no pueda empeorar...
Abrazos a estas personas y pensamientos en aleteo en el mesón! Marañas de cariños y cuidados a toda Castellón!
Un ciao escandalosamente especial a Karen, que creo que es mi compañía más cercana en medio a tanta lejanía. Gracias por permanecer en esta página, ayudándonos a a[bi]tar este blog con tantas barbaridades del querer y del pensar.
Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.
Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche, que se llama sueño.
Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor y un símbolo,
ver en la muerte el sueño, en el ocaso
un triste oro, tal es la poesía
que es inmortal y pobre. La poesía
vuelve como la aurora y el ocaso.
A veces en las tardes una cara
nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara.
Cuentan que Ulises, harto de prodigios,
lloró de amor al divisar su Itaca
verde y humilde. El arte es esa Itaca
de verde eternidad, no de prodigios.
También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
y es otro, como el río interminable.
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Jorge Luis Borges, en El Hacedor.
Porque el arte debe de ser parte de la imposibilidad de una ilimitada libertad. Y también porque aquí es muy tarde, y acabo de despertarme...
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