viernes, 2 de octubre de 2009

¡ VUELVEN LAS TERTULIAS !

Compañeras!

Hoy comenzamos un nuevo curso de las tertulias literarias de San Agustín, y para ello hemos elegido una de las obras más conocidas de Mercè Rodoreda: La plaça del Diamant.

La plaça del Diamant és una novel·la apassionant i ambiciosa. Poques vegades s'ha escrit en la nostra llengua amb una poeticitat tan senzilla i amb una ironia tan dramàtica. Natàlia, la protagonista, ens explica la seua vida marcada per l'opressió i la necessitat d'alliberar-se'n. Una història individual que es transforma en imatge d'una època agitada. Potser per això, i pel seu abundant simbolisme, és una de les novel·les més importants de la literatura europea del segle XX.










Mercè Rodoreda
(Barcelona, 1908 - Girona, 1983). Deixà
d'anar a escola molt petita i passà una infantesa solitària lliurada al somni i a la lectura. Obté amb Aloma el premi Crexells de l'any 1937. Posteriorment la refarà i en publicarà la versió definitiva l'any 1969. Les circumstàncies dramàtiques de la Guerra Civil espanyola l'obliguen a emprendre la pelegrinació de l'exili. El 1954, coincidint amb el seu afincament a Ginebra comença la seva etapa de maduresa escrivint títols tan coneguts com Vint-i-dos contes (1958), La plaça del Diamant (1962), potser la més coneguda i emblemàtica, portada la cinema i traduïda a nombrosos idiomes, El carrer de les Camèlies (1966), Un jardí vora el mar (1967); La meva Cristina i altres contes (1967). És afinals de la dècada dels setanta que torna a Catalunya. Amb Mirall trencat (1974), acabada a Romanyà de la Selva, començaria la seva etapa de vellesa; al 1980 apareixen Viatges i flors i Quanta, quanta guerra i el 1986 La mort i la primavera, la seva obra pòstuma.

El ejemplar para descargarlo de internet sólo lo he encontrado en castellano, AQUÍ lo pongo a vuestra disposición.

Para la próxima reunión, que será el viernes 16, hemos concretado leer hasta el capítulo VII (página 101). Ah, la introducción no la leeremos, empezaremos con lo que es el libro directamente (página 59).

Un abrazo y nos vemos pronto!

7 comentarios:

karen dijo...

hola a todos!voy a partecipar a la tertulia, esperando de tener bastante tranquilidad existencial para seguiros regularmente!
ya he comprado el libro, en italiano, que para encontrarlo en castellano necesitarìa unas semanas, y tengo ganas de empezar a leerlo pronto!
muchos besos a todos,ya comentarè los primeros siete capitulos,espero que esteìs bien, abrazaco,karen

Ismael dijo...

Hola Karen!

Es un placer leerte por aquí y saber que vas a participar en las tertulias...

Nos leemos pronto. Abrazos!!!

Flavia Krauss dijo...

“Entrar, salir de la máquina, estar en la máquina: son los estados del deseo independientemente de toda interpretación.
La línea de fuga forma parte de la máquina (…) El problema no es ser libre sino encontrar una salida, o bien una entrada o un lado, una galería, una adyacencia.” (Deleuze y Guattari)

Flavia Krauss dijo...

Queridas y camaradas,

A ver... La verdad es que he perdido la habilidad para empezar a hacer esto... Me cuesta un combo de qué sé yo teclear estas tonterías... Estoy hace largo rato inquieta, intentando empezar. Lo que antes era tan ligero y elástico empieza a volverse un calambre en mi cuerpo. Qué va... cada día más me parece que esto de escribir tenga algo de muy ata(ranta)dor. Hay cierta demencia en esto de adueñarnos de unas palabras para en la secuencia donarlas, cuando en la realidad lo que nos gustaría es calentarnos, calmarnos con ellas en algún canto, comérselas para que luego nos aclaren lo que llevamos adentro. Las letras siempre me vienen como una linterna, con ellas voy intentando iluminarme el paso bajo la lluvia de la cual huyo y en la cual, contradictoriamente, me gustaría estar disuelta sin ofrecer ningún tipo de resistencia. Las palabras me llegan y me aportan un poco de paciencia para que pueda soportar mi propia insistencia en querer optar por algún lado del istmo; llegan, me allanan, me llenan con ánimos y algunos ámbares, me regalan un arrebol de ritmos, sensaciones y sonidos. Se me ofrecen como si fueran fáciles, facsímiles de nidos y concomitantemente de cantigas de cuna.

Como ustedes, tertulianos tan en(x)trañables, las palabras me encuentran en el medio del camino, me enredan y me ayudan a desenredar las hebras que me cosen, que me acosan y me constituyen. Me acuerdo de cada uno del barrio como si fuera una letra: algunas locas, otras lúcidas, y otras pura aliteración; pero todas me enlazan, me embalan, me ensanchan la sonrisa (aunque sea en sueños, aunque sean insondables, aunque sea en “saudades”, aunque no lo sepan) y me aliñan con algo de su sazón. La verdad es que soy muy grata a no sé que fuerza o azar sobre/nat(ur)al que me ha brindado con tan guapas y agudas letras para que me aviven, me ayuden a velar la vida, me acudan en las querellas de la algarabía que me toca ordenar(me) en una lenta lidia de la grafía.

Hehehe, he empezado. Ya es algo. Ya es un agujero por donde meterme nuevamente en este blog.
Bueno, hace exactamente diez meses que le conocí a la Tertulia (la verdad es que todavía no sé muy bien quién es la Sra. Tertulia...) Si por una parte tengo la impresión que les conozco desde siempre, por otra es como si fuera ayer que aparecí en el despacho de Consol, que luego me presentó a Ana y que, como primera letra del alfabeto que es, vino acarreando todas las demás. Vaya... las imágenes me vienen todas barajadas y van basculándome hacia flashes que se suceden sin ningún orden, como si estuviera re(vi)viendo y coleccionando fotos y frases que me caen de un rascacielos. Algo me viene en negro y blanco, como en las pelis de Charles Chaplin, pero ancladas a otros cuerpos en colores muy vivos, chillantes, encendidos, como en el pop art estadunidense... Ostras, y para esta imaginación no necesito ningún té de Tegucigalpa o tequila... Ya... y me acuerdo de lo tibia y tierna eran las tardes de viernes, aunque aquél haya sido el invierno más riguroso que he pasado en mi vida... Lo raro es que las personas no hablan nada, solo sonríen al ritmo de una solfa (creo que Xelo o Patri sabrán decir si es de Schubert o no).

Flavia Krauss dijo...

Isabel, su sonrisa y su serenidad que susurran señales de aceptación y complicidad. Vicent, su nonsense y el destellar de sus desvaríos, su desubicación, sus cuentos, su casa con infinitas habitaciones y libros y litros y mitos... Todos hablan ahorita... hablan despacio, hablan delante a un Ismael algo aislado pero acogedor, casi mudo, casi manso, preocupado por las plantas, por el cómo iba a saber el gazpacho de sandía, por el saber y por el querer no saber... Pero ya es verano, y estamos en la casa de Iván, que no está con nosotros, y hay un aire algo deleznable, algo humeante, que se lanza líquido, y hay sonidos y hay todas las incoherencias que traigo como herencia del encuentro entre el Viejo y el Nuevo Mundo. Esta toma me empapa con las sensaciones de una ecografía: las imágenes son sensibles, serenas, inocentes, pero tan seductoras que consiguen hipnotizarme. Pero entran ahora los desastres, que a diestro y siniestro, suelen adueñarse de mi des(a)tino... Qué podrido... Y ni siquiera ahora me perturba la pérdida del pasaporte... Por lo menos me sirvió dicha pérdida como pasillo para que me encontrara con Joan, para que pudiera escuchar la elegante y erizada voz de Elena y fuera tema de risa para Guillermina... Desde luego, empiezo a amar/rarme a la agrura de una añoranza angosta, agresiva, que no sé si me gusta o si le gusto a ella...

He nacido un animal ñoño, ya lo saben... El echar de menos es un andamio que me lleva a acordarme de la confusión en que fa(rfu)llo, ya que siempre me alcanza a un deseo de fusión de lo que es con lo que ya no es, con lo que podría haber sido y con lo que me gustaría ser. Es el deseo de que fuera yo muchas flavias, de que estuviera en muchas vías, de que fuera un dios andrajoso: omnipotente, omnipresente, pero sin ningún rito o reto. Y por qué el tiempo, las tertulias y los tem(bl)ores de los encuentros de carnaval y de navidad siempre se me presentan como si fueran tan lejos, tan flojos pero tan flamantes y legibles a la vez? Humpffff... Cuántos relojes llevamos adentro? Y por qué no consigo coordinarlos a los que me tocan? Y por qué la imperiosa nece(si)dad de rasguearme un ritmo de arancel de mal auspicio? Qué va... Ya basta de poner los adjetivos en parejas y de aplastarme con preguntas que me pulverizan en un puzzle que más se empeña en meterme en una cárcel de alcaloide que en calefaccionarme...

Tanto hablar sólo para decirles que ya me imprimí el libro de Mercè Rodoreda. Qué sorpresa descubrir que está en prosa.... Cuando leí el blog, no sé porqué, tuve la impresión que seria poesía... Es que la señora tiene pinta de poeta... Ojalá nos llene la c/alma con aguas de todos los colores...

Por cierto, mucho me alienta la alegría de encontrarme con Karen por aquí. La Tertulia te quiere mucho. Encantada en conocerte!

Arigató por sus esenciales existencias, escrituras y lecturas. Abrazos de Changó, Castelló!

Ismael dijo...

¡ Flavia !

Que grande eres, la verdad es que yo pasaría de los libros y haría las tertulias a partir de tus comentarios, tan llenos de adjetivos, paréntesis y muchas otras cosas verdaderamente interesantes, jejeje.

Por aquí te amamos con locura y con razón, y te echaremos mucho de menos, aunque esperaremos con ilusión algo de tu enfermiza y genial imaginación mediante esta mierda de blog.

Esta forma tuya de escribir se me contagia...pero sin talento.

Un abrazo muy grande a todas esas Flavias!!!

Karen dijo...

bon dia a tots!que buena eres, flavia,me encanta leer lo que escribes, y quizas un dia vamos a encontrarnos!
bueno, he leido los primeros capitulos del libro, y como sensaccion inicial tengo que decir que la chica me molesta.me molesta porquè no toma decisiones, acepta las cosas como viene, ella misma dice en la primera pagina"mi dispiaceva se qualcuno mi chiedeva una cosa e dovevo dire di no"( bueno vicent, tienes que traducirlo).el no es fundamental,es importante, nos permite escoger una direccion en la vida y no dejarse llevar de los eventos( ojojoj, mi castellano es fatal....).bueno, es una chica sencilla con su experiencia de vida que no muy rica,pero ahora mismo prefiero personajes mas fuertes.ya sè que con su alrededor va a cambiar ella tambièn!( o por lo menos lo espero!).y el quimet ese,que tio tan fastidioso!cuando le dice que a ella tiene que gustarle todo lo que le gusta a èl, porquè ella no entiende nada!no podìa no imaginarme en una discussion parecida, y pensar a lo que le dirìa yo!queda claro que quimet es un machista y una figura molesta...
me parecepero que natalia despacito despacito empieza a cambiar y ya siento un fragil aliento de rebeldìa.es dificil cambiar,y creo que hace tiempo era aùn mas dificil tomar unas decisiones fuertes,por esto puedo decir que creo en natalia(asì se llama la chica, lo he leido en la pagina atràs del libro)y en un cambiamento.
lo que me gusta es el lenguaje, el estilo sencillo de la rodoreda,las palabras escogidas para que puedan reflejar el vivido de natalia.
bueno, esperoque salga alguna discussion, muchos besos a todos,karen