Jo vaig arribar i la gent ja estava en la coca... de una qualitat insuperable.
En el dinar ens vam juntar molta gent i ens ho vam passar molt bé (ficarem fotos!), encara que tambè vam estar recordant tot tipus d'anècdotes tertulianes, especialment flaviesques, i com deia Fernando Vallejo: Qué cosa más aburrida que un viejo rememorando, anecdotero, contando lo que le pasó. A veure si la gent se torna a enganxar a les tertúlies i seguim construïnt anècdotes per a rememorar més endavant, jeje.
No vam comentar res de la Odisea, supose que perque ja s'ha fet pesadeta, però el pròxim dia l'acabem i per això vam decidir el nou llibre: Chesil Beach de Ian McEwan (La setmana que ve ficarem tota la informació, però avançem que és curtet i bó, jeje).
També vam parlar de la desvincul·lació de la tertúlia amb el institut Bovalar, i de la nova forma que tindrem de gestionar-nos... crearem un compte bancàri amb els diners que ens han donat de la subvenció i d'allà anirem comprant els llibres fins que la gent els pague i tornem a ingresar la pasta, així tindrem aquestos diners per alguna futura activitat.
Doncs això... al proper divendres acabem l'Odisea (del cant XXI al XXIV) i ja concretarem el fragment del nou llibre a llegir en Magdalena.
Ens veiem al barri! Abraçades per tothom!

3 comentarios:
Hola cafélitos de quereres infinitos!!!
Quisiera estar con ustedes esta noche, quisiera compartir con ustedes la cena, la coca, las sonrisas y los secretos y las sinceridades de los abrazos del barrio. Qué decirles además de mi querer? Les escribo desde el aeropuerto de São Paulo con la seguridad de que “La noche tiene la forma de un grito de lobo”. Esta noche ha sido particularmente insensata. Sin creer en lo divino ordinario, estoy metida hasta el cuello en discusiones con dios. Tales discusiones se estiran ad infinitum, y, a veces en vano, intento restablecerme de ellas rezando de modo renitente las elegías de un Rilke lleno de rancio. Vaya, y de dónde viene esta tara por la transcendencia? No es posible que me la haya inventado sola… A veces tengo ganas de hacer tres hogueras y empezar a pedir que alguien me saque de esta villa, de esta vida, de esta flavia. Es que me canso de esta nada que me rodea. Quisiera creer que esta nada es lo sagrado… Pero tampoco me permiten los hechos y las hachas… Ah, todo lo que me gustaría hacer ahorita es estar allí con ustedes todos cerquita de mí, para que me olvidara de la nada, de lo sagrado, y de las insensateces de estas sendas… para que solo pensara en cafés, quereres y conversaciones… Les quiero mucho, corazones!
Porque en las tertulias nunca he visto un tiempo de medio silencio, ni de palabras indirectas, ni de bocas heladas, ni de despilfarro de las simientes y de los sentimientos, un trecho brasileño: una nada de Carlos Drummond de Andrade.
“En vano recorremos volúmenes,
Viajamos y nos coloreamos.
La hora presentida se desmenuza en polvo por la calle.
[…]
Me callo, espero y descifro.
Las cosas tal vez mejoren
¡Son tan fuertes las cosas!
Pero yo no soy las cosas y me rebelo,
Tengo palabras en mí buscando canal,
son roncas y duras,
irritadas, enérgicas,
comprimidas hace tiempo,
perdieron el sentido, apenas quieren estallar
[…]
Es tiempo de medio silencio,
de boca helada y murmullo,
palabra indirecta, aviso
en la esquina. Tiempo de cinco sentidos
en uno solo. El espía cena con nosotros.
Es tiempo de cortinas pardas,
de cielo neutro, política
en la manzana, en el santo, en el gozo,
amor y desamor, cólera
blanca, gin con agua tónica,
ojos pintados,
dientes de vidrio,
grotesca lengua torcida.
A eso llamamos: equilibrio.
[…]
Escucha la pequeña hora nocturna de compensación, lecturas, llamado al casino, paseo en la playa,
El cuerpo al lado del cuerpo, finalmente distendido
Con los pantalones despedido el incómodo pensamiento de esclavo,
Escucha el cuerpo chirriar, enlazar, refluir,
Errar en objetos remotos y, bajo ellos enterrado sin dolor,
Confiarse a lo que bien me importa del sueño.
Escucha el horrible empleo del día
En todos los países de habla humana,
La falsificación de las palabras goteando en los periódicos,
El mundo irreal de los registros civiles donde la propiedad es una torta con flores"
Gracias porque siempre me ayudan a luchar en contra al horrible empleo del día, mis galeras de alegría.
Genial ese Carlos y genial esa Flavia.
Te extrañamos todas y confiamos en que el Dios de las Becas te traerá aquí de nuevo, para reirnos del todo y la nada.
Nos vemos pronto Flavia!!!
¡Abrazos de todas!
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